Principios éticos

 

La comunidad de El Colegio de México expresa su compromiso para asegurar el respeto y protección de la dignidad e integridad de todas las personas que la integran, así como de los productos de su trabajo y el patrimonio de la institución. En razón de lo anterior, se emiten los siguientes principios éticos, los cuales deben guiar la conducta de todos los miembros de la comunidad en todo momento.

  • Es inaceptable toda discriminación motivada por el origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la apariencia, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana.

  • La imparcialidad, la transparencia, la objetividad, la honestidad y el respeto son valores que deben orientar permanentemente las acciones de los miembros de la comunidad de El Colegio de México, tanto en la convivencia y las actividades laborales cotidianas, como en las tareas de docencia, investigación y evaluación. El hecho de ocupar una posición de jerarquía no debe derivar en un trato parcial hacia otros miembros de la comunidad.

  • La violencia de cualquier tipo, incluido el hostigamiento, el acoso laboral, el sexual (el cual puede incluir insinuaciones, solicitudes y proposiciones sexuales) y la violencia de género son intolerables, discriminatorias e ilegales.

  • La originalidad en la investigación es uno de los principios que sustentan el trabajo académico. Por ello, El Colegio de México condena y sanciona cualquier tipo de fraude académico, tal como la utilización y transcripción de textos ajenos haciéndolos pasar por propios u omitiendo la indicación de la respectiva referencia bibliográfica. Asimismo, el personal académico está obligado a reconocer de manera explícita la contribución de colegas, asistentes, colaboradores, auxiliares y estudiantes.

  • Se debe evitar y en su caso declarar todo conflicto de interés, entendido éste como cualquier situación en la que el juicio o las acciones sean o puedan ser influidas por un interés personal directo o indirecto, derivado de relaciones de parentesco, amistad o enemistad, o de índole económica con otras personas, ya sea dentro o fuera de El Colegio de México.

  • La vida académica es imposible e ininteligible sin la libertad de pensamiento. De ella se derivan la libertad de cátedra y la libertad de expresión. Esta última debe respetar la dignidad y los derechos de los miembros de la comunidad de El Colegio de México y de todas las personas.

  • Se debe cuidar, proteger y preservar el patrimonio material, natural, artístico, autoral, bibliográfico y demás bienes de El Colegio de México. La responsabilidad respecto al patrimonio consiste en emplear los bienes para los fines institucionales y no lucrar con ellos en ningún sentido.